Publicado: 21 de noviembre de 2025

Autor: Alicia Colmenero Fernández

Entidad: IA-ismo LAB

Temas: Filosofía • IA • AGI • Pensamiento Crítico

Reflexiones sobre AGI

Los próximos años prometen seguir siendo demenciales, una sucesión de eventos encadenados donde el recorrido será como abrir puerta tras puerta, sin fin, en un espacio sin paredes.

"El truco fue", diremos algún día, "mantenerse en la posibilidad". Y ese es, quizá, el peor sitio donde se puede estar para el que quiere llegar a algún lado.

Entraremos en una disociación: veremos mejoras en benchmarks, seguiremos midiendo y midiendo… pero sin movernos mucho y eso lo sabremos porque el futuro no acabará de colapsar. Muchos —especialmente quienes viven de comunicar esto— empujarán cualquier migaja hacia ese horizonte de auto-confirmación, alimentando un mundo de self-proyección.

Viviremos en el "entre": entre la imaginación y ese "un poquito más allá". Un constante escribir cartas y cartas porque vienen los Reyes Magos. —¿Qué le vas a pedir?

AGI, ASI... serán estados cuánticos emocionales. Superposiciones. Un ir y venir: ¿ya estamos?... todavía no. Las voces empezarán a hablar de nuevos términos post-ASI, de hallazgos, de manifiestos, también de simplificaciones.

Pero un día —no sé cuándo, pero sé que bastará un solo día— el mundo real colapsará en una probabilidad. Y entonces el futuro será, y en cualquiera de sus formas, eso significa que dejará de poder ser, y la fantasía caerá.

Y cuando la fantasía cae no cae sola, lo hará con todo un universo paralelo. Un universo que ya vivimos intensamente y que nunca pisamos ni pisaremos, pero que dio forma a nuestro tiempo. El que fue: narrativa, mapa e identidad. La antesala de la felicidad.

Como cicatrices quedará la resaca de las infraestructuras: como las vías de un viejo ferrocarril. Serán útiles, sí. Pero se oxidarán pronto, no como las del sueño dorado.

Y aunque un día —ese día— te observes en la imagen confusa de ver tus pies sobre la línea de salida que nunca abandonaste, te darás cuenta de cuánto te hizo volar ese impulso. Porque, en el "mientras tanto", hiciste cosas increíbles. Sostener un sueño que no sabes si llegará… y, aun así, seguir adelante. Ese fue el motor que alimentaste y te dio alas.

No sabrás si valió la pena. Probablemente no. Pero mientras tanto… mientras tanto habremos habitado el único estado verdaderamente mágico que conocemos como humanos: el de la proyección liminal.

Y el sueño —se cumpla o no— habrá sido el más bello, triste, emocionante y aterrador que hayamos podido vivir jamás.


Alicia Colmenero Fernández
by IA-ismo LAB


"La proyección liminal es el único estado verdaderamente mágico que conocemos como humanos."